The Good Girl

The Good Girl
Miguel Arteta
2002

El protagonismo de Jennifer Aniston en The Good Girl me hacía esperar de esta película, entusiásticamente recomendada por un par de expertos en comedia moderna cuya opinión valoro muy mucho, como máximo, una comedia romántica perturbada al estilo de la estupenda Adictos al Amor de Meg Ryan o de las colaboraciones entre Drew Barrymore y Adam Sandler (El Chico Ideal y Las 50 Primeras Citas). Pero no. Lo que me encontré en The Good Girl es un extraño drama sarcástico de factura indie, maduro pero no resabiado, y que analiza la psique femenina con un tino singular.

Y lo hace ridiculizando al macho: Jennifer Aniston es Teeny, una mediocre treintañera condenada a una vida de mierda en un pueblo infecto, casada desde hace años con un pintor de brocha gorda (John C. Reilly) y que experimenta un fugaz cuelgue con un jovencísimo compañero de trabajo (Jake Gyllenhall). Lo que en una comedia romántica al uso se habría convertido en una oda al amor verdadero y a la sustitución de una monotonía establecida por una monotonía camuflada, aquí se transforma en un corte de mangas al género masculino haciendo que sus dos pretendientes sean, sencillamente, igual de gilipollas. De distinto tipo, pero gilipollas de alto calibre al fin y al cabo. Disfruté especialmente con el sardónico retrato del pimpín veinteañero que escribe mediocre prosa romántica camuflando los sucesos reales de perfumada literatura barata para menopáusicas. Si el sujeto hubiera tenido una década más de edad, la bilis habría rezumado el reproductor de DVD, pero The Good Girl tampoco quiere ser una película desesperanzada (spoilers ahead): de acuerdo, la pizpireta Teeny acaba sumida en una vida mediocre y aletargada, pero ya saben el Manual 101 de Simbología Para Principiantes lo que dice de los bebés y de los matrimonios recompuestos.

Por lo que a mí respecta, sea: el retrato de una desgraciada y minúscula comunidad endogámica (¡ni unos cuernos en un motel se pueden poner con tranquilidad!) es lo suficiente devastador como para que la conclusión del espectador sea inevitable. El final que no es final en The Good Girl no se revela feliz ni infeliz. Es como la vida misma: una cosa mediocre, desganada y de seguir tirando para adelante. Ya digo, la vida misma.

5 comentarios

  1. Ese último párrafo ha sido desolación de la buena.

  2. Cuidado con Arteta, puede ser el compadre de Jody Hill. El ayte de dire de esta peli es el dire de Zombieland, esas promociones. El marido de la prota está gigante.

  3. Yo no mé lo del Manual 101 de Simbología Para Principiantes, ¿me lo explica?.

  4. Bebé = Futuro

  5. Hey, andaba por tu blog y verdaderamente me agrada lo que leo.
    Yo también escribo en un blog y quiero saber si
    te resultara interesante redactar en él de vez en cuando.
    Mi sitio apenas está comenzando por lo que
    no podría ofrecerte nada más que con mucha gratitud pero espero que te interese.
    Si es así, te pido que me contactes. Gracias!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: