Rec 2

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Rec 2
2009
Jaume Balagueró y Paco Plaza

Me sorprende la cantidad de referencias que se manejan para explicar una película como Rec 2 en términos de «qué han pensado los autores para haberle dado este giro a la trama de infecciones original» y que, curiosamente, no hace sino banalizar una decisión autoral sencilla pero inteligente. Se dice que Balagueró y Plaza no tenían por dónde continuar con su trama vírica original, y que decidieron tirar por el camino de enmedio: explicandolo todo con una subtrama de posesiones diabólicas que no invalida la furia del Rec original, pero sí desde luego el posicionamiento del espectador, que ve cómo se derrumban todos los blancos argumentales que hace un par de años tenía que rellenar por su cuenta. Posiblemente, esta maniobra de frustración de las ideas preconcebidas del espectador, al que se deja mucho menos espacio para que conjeture acerca de los vericuetos argumentales de la serie, es la que ha despertado cierto rechazo entre los fans del original, pero yo no puedo menos que aplaudir la desvergüenza y valentía de Jaume Balagueró y Paco Plaza: como dos personajes más de Rec, su única opción es la huida hacia adelante sin mirar el rastro que dejan. Pero es que aparte de eso, de la necesidad de dar un paso en la dirección que sea pero darlo al fin y al cabo, hay una maniobra subyacente que a mí me cautiva por lo que tiene de guiño a las tradiciones del género.

El giro en la naturaleza de los infectados que supone el convertirlos en poseídos demoniacos me complace por dos razones. La primera es que subvierte la científica y racional creencia contemporánea de que los desgraciados que hasta hace no demasiado se consideraban poseídos por Satán en realidad padecían enfermedades mentales graves. Los psicóticos y esquizofrénicos del pasado eran considerados, ante la imposibilidad de ser tratados o remotamente comprendidos, receptáculos de poderes infernales. Hoy se acepta, también un poco en plan meme, que los cambios de voz, la verborrea incomprensible, la tendencia a la blasfemia, las contorsiones musculares, la automutilación e incluso los cambios en la musculatura facial tienen una explicación científica que no tiene nada que ver con Satán. Rec 2 ha seguido el trayecto contrario: nos planteaba en la primera entrega una explicación científica para un comportamiento de agresividad extrema (virus, infecciones, etc.) y creyendo el espectador que va a presenciar un tratamiento de los infectados riguroso, controlado y matemático, nos arroja al oscurantismo medieval. Los infectados de Rec 2 son, en efecto, poseídos, y sólo la superstición, el temor de Dios y las soluciones ancestrales nos pueden proteger de los monstruos salidos del infierno. En tiempos en los que las películas de zombis no van del horror a la muerte y a lo desconocido, sino que funcionan como manuales de instrucciones con los que enfrentarse a una epidemia de tintes más o menos horribles, el esfuerzo de Rec 2 de devolver a personajes y espectador a un pánico sin asideros prácticos, de raíces míticas e incomprensibles, es encomiable.

Lo cual enlaza con la mayor virtud de Rec 2 en cuanto al concepto: la idea de los zombis endemoniados como heredera de tiempos del fantástico en los que la búsqueda de la sorpresa y la recodificación del género llevaba a unir conceptos aparentemente irreconciliables. Por supuesto, he pensado en Demons, la obra maestra de Lamberto Bava de 1985, quizás el precedente visual y espiritual de Rec 2 más obvio, en la que se entrelazaban una concepción churrigueresca de la invasión demoniaca y el tema la epidemia zombi, que a mediados de los ochenta pasaba por un momento especialmente brillante. O en Night of the Demons, el fantástico dislate de Kevin Tenney de 1988 que fusionaba posesiones contagiosas con esa fascinación por la carne podrida tan de aquella década y que Balagueró y Plaza parecen haber transmutado en su Niña Medeiros.

Rec 2 no es una película perfecta. Ni siquiera una secuela perfecta, ya que su estructura pide a gritos un supervillano que vaya más allá de una Niña Medeiros reloaded, y ahí se atranca, pero sabe lo que está haciendo. Lo sabe y sus directores, orgullosos en la exhibición desnuda de sus mimbres, influencias y propósitos también. Y asi es como se debería a empezar a plantear la resurrección del género en nuestro país. Con conocimiento de causa y gente capaz.

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13 comentarios

  1. Me cago en la puta, Tones. Que los vecinos eran “demons” ya quedaba claro en la primera y para mi eso no es un giro ni un cambio de dirección ni nada, de hecho, es lo que más me gusta, sus primeros cuarenta minutos. Los “otros” cuarenta me parecen más atropellados y confusos y las set pieces mucho más “consoleras” (eso de ver diferentes realidades con la luz apagada o encendida) y menos artesanales que las de la primera parte, donde teníamos los planos secuencia manipulados de manera brillante para poder ver f/x del tirón aquí los tenemos para la secuencia de la sangre homenaje a La Cosa o para la cosa esa de luz encendida y luz apagada.
    No digo que me parezca una mierda ni mucho menos, pero [REC] era una verdadera peliculaza de terror y [REC]2 es una peli de Filmax de las que están por encima de la media.
    La parte de los niños es casi puro relleno y el interrogatorio al macarra poseído flojea lo mires por donde lo mires.

    • deberian dejar que saliera en rec 3 una persona que tiene un programa que se llama aprueba de todo el es un ex militar que enseña tecnicas de super vivencia y siempre algien lo va grabando como en la de rec me gustaria que investigaran sobre de el porque me muero por que salga seria una pelicula perrona

  2. Lo de que los vecinos eran demonios estaba claro en la primera será broma, ¿no? Que al final salgan tres recortes de niña poseída no quita para que la película tuviera estructura, desarrollo e intenciones de peli de zombis de última generación. Lo de apagar y encender la luz coincido, es una cosa como de videoaventura japonesa de PSone, y es cierto, la primera mitad es más interesante que la segunda. Ya digo que no es una peli perfecta (volver a usar a la Medeiros de monstruo me parece una gran oportunidad perdida), pero esto es mucho mejor que tras opciones más conservadoras y que habrían sido más populares (investigar el origen de la infección, sacar a los monstruos a la calle, hacer una precuela).

  3. Me cago en la mar Tones, cuando vi REC salí comentando eso de “que chachi que no sean zombis, son demons!!!!” Vamos, creo que estaba bastante claro, la cinta de la grabadora del ático la graba un jodido exorcista!!!

  4. Y el final… supongo que es lo que ellos querían y que se partieron el nabo cuando, reunidos en el piso de uno u otro dicen SPOILER “vamos a terminar la peli con un plano digno de cualquier segunda parte mala pero sin llegar a ser cult movie de los ochentas barra noventas”
    No había nada de eso en la primera parte, había como bien dices “estructura, desarrollo e intenciones de peli de zombis de última generación.”
    Pero con poseídos 😉

  5. No se líe. Si usted no sabe hasta el final que los monstruos de la película son poseídos, la cosa queda en un guiño de cara a la galería, ese “como mola que sean poseídos” que usted dijo, pero no condiciona nada de lo anterior, que sigue siendo una peli de zombis de última hornada de jodido libro de texto. El cambio llega en esta, cuando replantea el mito desde el primer momento, no con un recorte de periódico, sino con crucifijos, curas y latinajos.

  6. Pues entonces, BAH, es usted igual de “listo” que los directores y digo yo: se me quita la parte de los niños, se le añade esa media hora buena de la segunda y tachán, la mejor peli de terror española del siglo, ahora sí, con poseídos.
    Yo es que en REC vi la primera peli de última generación de posesiones demoníacas.

  7. Bah!

    Iba a soltar aquí todos mis exabruptos y quejas pero…

    BAH!

    😛

  8. Yo creía que la película iba a ser mucho mas pirotécnica, con mas acción, muertos y sangre, y que iba a aprovechar mas las mini-cámaras del equipo de asalto. Creo que ahí es donde se ha quedado a medio camino.
    Y para la encuesta: a mi me convence mas el rollo infección que el de demons, aunque he de reconocer que el giro es interesante y valiente. A ver en la siguiente.

  9. Ya, bueno, Anchuela, pero… ¿qué es “aprovechar un poco más las mini-cámaras”? Que salgan más rato? No sé, en ese sentido tampoco tengo demasiada queja…

    • Quizá lo hubiera preferido a la parte de los tres chavales en la azotea.

  10. SEEE EN VERDAD SON POSESIONES DEMONICAS Y MEDEIROS CONTROLA A TODOS LOS INFECTADOS A LO ULTIMO ANGELA LA REPORTERA DE REC 1 QUEDA POSEIDA CON EL DEMONIO QUE LE PASO MEDEIROS UNA ESPECIE DE GUSANO

  11. ¡Asno!

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